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UADY impulsa investigación ética y horizontal con pueblos originarios de México

Lineamientos buscan frenar el extractivismo académico y fortalecer el diálogo intercultural
18 de mayo de 2026 por
UADY impulsa investigación ética y horizontal con pueblos originarios de México
Miguel Fonseca

Mérida, Yucatán a 15 de mayo de 2026.- Con el objetivo de transformar la manera en que se desarrollan las investigaciones en comunidades indígenas y promover una relación más justa, horizontal e intercultural, la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), a través de la Red de Estudios Interculturales de la Región Sur-Sureste de la ANUIES, participó en la elaboración de los “Lineamientos éticos en la investigación de y para los pueblos originarios”.El coordinador de la Unidad de Ciencias Sociales del Centro de Investigaciones Regionales (CIR) “Dr. Hideyo Noguchi” de la UADY, Aurelio Sánchez Suárez, explicó que este documento es resultado de un trabajo colaborativo de más de dos años entre instituciones de educación superior, académicos y comunidades originarias de distintos estados del país.Durante una entrevista, detalló que los antecedentes de estos lineamientos surgen de la llamada “Carta Canicab”, un documento construido a partir de un proyecto internacional sobre gobernanza de datos de pueblos originarios realizado entre Canadá y México.“Ese documento nace de un proceso de reflexión con filósofos, activistas, académicos mayas y comunidades de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, ahí se denunció el extractivismo académico que históricamente se ha dado en las comunidades, donde muchas veces se obtiene información, se publica y no necesariamente se responde a las necesidades reales de los pueblos”, explicó.El investigador señaló que, a partir de estas reflexiones, surgió la necesidad de crear un instrumento ético que orientara el trabajo académico con comunidades originarias desde una perspectiva de respeto, reciprocidad y co-creación.“Queríamos generar un documento útil tanto para las instituciones como para el pueblo maya y otros pueblos originarios, por eso decidimos trabajar en lineamientos éticos que pudieran servir como guía para transformar las prácticas de investigación”, indicó.El proceso incluyó la participación de instituciones afiliadas a la ANUIES de estados como Veracruz, Oaxaca, Tabasco, Chiapas y la Península de Yucatán. Cada institución realizó consultas y diálogos con comunidades para identificar las principales problemáticas y necesidades en torno a la investigación intercultural.Posteriormente, el primer borrador fue devuelto a las comunidades para su revisión, corrección y enriquecimiento, en un ejercicio de construcción colectiva que tomó cerca de un año adicional.El documento fue aprobado por el Consejo de Rectores de la ANUIES, convirtiéndose en un instrumento oficial para las instituciones afiliadas.Por otro lado, Sánchez Suárez destacó que uno de los principales aportes de estos lineamientos es el concepto de “diálogo de saberes”, entendido como una relación horizontal entre el conocimiento académico y los saberes comunitarios.“La investigación académica tradicional suele ser vertical, en cambio, el diálogo de saberes reconoce que las epistemologías indígenas tienen el mismo valor que las metodologías científicas, no solo importa lo que dicen los libros, sino también la memoria histórica, la transmisión oral y los conocimientos construidos desde las comunidades”, afirmó.Asimismo, explicó que los lineamientos proponen sustituir el modelo tradicional de consentimiento informado por “acuerdos dialogados y permanentes”, en los que las comunidades puedan participar activamente y modificar decisiones durante todo el proceso de investigación.Otro de los ejes fundamentales es la co-creación del conocimiento, donde las comunidades no sean únicamente proveedoras de información, sino participantes directas en la definición de temas, metodologías y resultados.El académico reconoció que uno de los mayores retos para investigadores e instituciones es decolonizar las formas tradicionales de hacer ciencia y desaprender modelos eurocéntricos que históricamente han predominado en la academia.De igual forma, resaltó la importancia de incorporar las lenguas originarias en los procesos de investigación y fortalecer la participación de intérpretes, traductores y profesionales mayahablantes para lograr una comunicación más clara y respetuosa.En cuanto al impacto esperado, el investigador consideró que estos lineamientos representan el inicio de un cambio de paradigma en la formación de estudiantes e investigadores.“Va a ser un proceso gradual, pero necesario. Tenemos que transformar asignaturas, formas de vinculación y maneras de decidir qué temas investigar. La meta es que las comunidades tengan una participación real en la toma de decisiones dentro de la investigación”, señaló.Finalmente, hizo un llamado a reconocer la importancia de los saberes de los pueblos originarios y a fortalecer la gobernanza comunitaria sobre sus conocimientos, tradiciones y datos.“Los pueblos no se niegan a compartir información, pero sí demandan respeto y participación. Estos lineamientos buscan precisamente construir relaciones más justas, colaborativas y éticas entre la academia y las comunidades”, concluyó.El documento de los “Lineamientos éticos en la investigación de y para los pueblos originarios” puede consultarse en la página oficial del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi”, donde también se brinda acompañamiento a instituciones interesadas en implementar este instrumento.